La responsabilidad del gobierno de Macri
A poco de que Mauricio Macri reasuma la Jefatura de Gobierno porteño, un nuevo desastre muestra la irresponsabilidad de su gestión en temas vitales para los habitantes de la Ciudad.
El derrumbe ocurrido en el microcentro continúa una serie de hechos de desprotección y desprecio a los vecinos. Según el propio gobierno, en el último año hubo 13 hechos de este tipo y más de 30 desde el inicio de la gestión PRO, con varias muertes que pudieron haberse evitado.Es que aparte de los incumplimientos de las constructoras están las falencias de control del Estado.
El viernes 11 de noviembre, en la Legislatura porteña,
aparecieron las actas de inspección de la obra. En una de
ellas, el inspector advierte que se iban a construir tres
subsuelos y que los dos edificios linderos eran altos y an-
tiguos, y señala la necesidad de verificar la submuración
al momento de iniciar la excavación.
Ante dicho alerta, hay obligación de los funcionarios
de hacer cumplir el Programa de Higiene y Seguridad cuan-
do comienza la obra. Esto lo rige el Decreto 911/96 y la
Resolución 550/11 de la Superintendencia de Riesgos del
Trabajo. Se debe detallar paso a paso el trabajo a realizar,
en especial durante la excavación, cuando hay mayor pe-
ligro de derrumbe. Pero nada de esto se hizo. Y además
rige la Ley 3.562, que ordena realizar una inspección du-
rante la demolición y dos durante la excavación, lo que
tampoco se aplicó debidamente.
Ante las falencias del gobierno de Macri, el gobier-
no nacional ahora sale a criticarlo por boca del minis-
tro Tomada pero tampoco jugó un rol de control efecti-
vo de las obras como bien podría hacerlo a través de
la SRT.
LA IMPORTANCIA DE LA PREVENCIÓN
Como bien lo explica el ingeniero Edgardo Castro, dela Dirección General de Protección del Trabajo de la Ciu-
dad y dirigente de ATE Capital: “Las medidas de seguri-
dad son para que no suceda nada, no para lamentarse
después del derrumbe. En cualquier obra de ingeniería
hay que tener previsión, porque nos vamos a encontrar
con cosas que no sabemos. Sobre todo en este tipo de
terrenos, en la Capital, con edificios de más de 60 años.
Hay medidas de ingeniería que se deben tomar para que
esto no suceda y eso lleva más tiempo del económica-
mente rentable para una obra. Entonces algunos ‘se olvi-
dan’, hacen las cosas más rápido de lo que deberían y
después los edificios se caen.”
Párrafo aparte merece un aspecto más grave. Ante la
advertencia de que Isidoro Madueña, de 74 años e
hipoacúsico, no pudo salir del edificio, el gobierno macrista
decidió seguir con la demolición sin agotar las medidas de
rescate. Y se demolió de manera negligente, sólo la mam-
postería, quedando la estructura intacta, por lo que el an-
ciano pudo haber sido rescatado antes. Llamativamente,
su cuerpo sin vida apareció cuando no había en el lugar
medios audiovisuales presentes...
NEGOCIADOS Y FALTA DE CONTROLES:
UN MODELO QUE NO VA MÁS
En este derrumbe, el de Beara, el de Villa Urquiza y los
anteriores hay responsabilidad política del gobierno de
Macri y sus funcionarios. Como denunció nuestro diputa-
do Marcelo Parrilli, “la omisión del Estado en su obligación
de controlar, sumada a la corrupción de algunos de sus
funcionarios, provocan más desastres y muertes”. En igual
sentido, nuestro diputado electo Alejandro Bodart afirmó:
“Para mantener un modelo de grandes negocios inmobi-
liarios se actúa con desidia en temas tan sensibles como
el derecho a la vivienda y hasta el derecho a la vida”.
Hoy hay 30 familias gravemente afectadas, que han
quedado en la calle. Finalmente, la Legislatura tuvo que
aprobar por unanimidad una ley de indemnización correc-
ta a los propietarios y también subsidios a los inquilinos. Y
aunque Macri intentó limitar las posibles acciones judicia-
les contra la constructora y su propio gobierno, a propuesta
de Parrilli esto se evitó.
Pero la falta de control en la Ciudad no está resuelta.
En la Dirección General de Fiscalización y Control de
Obras, y en toda la Agencia Gubernamental de Control,
Macri mantiene como jefes en las áreas de inspección a
amigos políticos y familiares, demorando los concursos
públicos. Sin idoneidad ni transparencia se vacía la políti-
ca de control estatal y se facilitan las prácticas de corrup-
ción a favor de la especulación inmobiliaria y en perjuicio
de los vecinos.
NUESTRAS PROPUESTAS
Proponemos un cambio profundo en la estructura y el
funcionamiento de los organismos de control, otorgándo-
les personal estable e idóneo y presupuesto suficiente. Es
necesario debatir con sus trabajadores y profesionales un
nuevo proyecto de gestión, con transparencia y sin co-
rrupción.
Queremos una Buenos Aires donde haya un control
efectivo sobre cada obra, con participación de los trabaja-
dores y vecinos, con derecho a verificarlas e incluso dete-
nerlas si no cumplen las condiciones pertinentes.
Invitamos a los vecinos a acercarse a nuestros diputa-
dos y comuneros, para presentar las denuncias que ten-
gan sobre obras u otros problemas en su barrio que pue-
dan afectar su seguridad y su vida. Juntos podemos en-
frentar este modelo, para que la prioridad sean las nece-
sidades públicas y no los negociados privados.
María Marta Lopes
Prensa: Gabriela Ceballos 15-6138-5355
@Ale_Bodart
www.alejandrobodart.com.ar
www.mst.org.ar


